miércoles, 23 de enero de 2019


                          ¡Cuán necesaria nos es hoy en día! 
                          Tantas cosas requieren de ella.
                                                                     
En una etapa difícil de mi vida estaba desesperada por quitarme un problema de encima:  la gordura.  Fue entonces que una persona a la que acudí en busca de ayuda y consejo puso en mis manos un mini-folleto que contenía grandes verdades. En resumen, el folleto hablaba de las muchas facilidades de nuestra época:  portones eléctricos, equipos a control remoto, comida lista para calentar, … y toda clase de cosas “instantáneas”, … lo cual nos trae a nuestro tema de hoy:
Todos estos avances de la ciencia y la tecnología debieran contribuir a hacer de nosotros personas más pacientes, y no viceversa.
Debemos estar agradecidos por todas aquellas cosas que aligeran la carga de las presiones diarias: la computadora, la lavadora, el microondas, los celulares, los automóviles, … pero debemos comprender también que hay cosas que no pueden, y otras que no deben ser apresuradas, pues apresurar las cosas trae consigo confusión, frustración y destrucción.

Remontémonos un poco en el tiempo y transportémonos a ese salón, con su mesa en el centro y las tazas con delicioso chocolate, té o café; rodeados de suave música de piano o violín, y el tiempo apartado para una grata charla antes de volver a los quehaceres diarios (1900).  O bien, a esas calles de piedra, iluminadas por faroles, o al parque o al bosque, para hacer una caminata para meditar calmadamente bajo la tierna y dulce mirada de los árboles y el viento, y los alegres y bellos pajarillos y  mariposas.
Hoy, debemos hacer el tiempo para ello.  No debemos dejarnos llevar por la corriente del “time is money” (el tiempo es dinero) y ser succionados por el estrés.  

Paciencia es el arte de esperar lo que debe darse en forma natural y espontánea.  Paciencia es dominar nuestros impulsos y ansias para aguardar lo que ha de venir.
Diligencia es ocuparnos de aquello que requiere nuestra intervención y acción.  Y paciencia es estar a la espera del fruto de esa diligencia.

Antes existía el refrán para contrarrestar la pereza, la negligencia y la irresponsabilidad:  “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, pero ahora se ha vuelto necesario darle una vuelta, por causa del estrés:  “No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana.”  (Un excelente consejo para una madre cansada que tiene tres pequeños y un marido que atender: paciencia;  o para un vendedor cuyo pedido se ha atrasado un día;  … aprovecha para descansar y darte un respiro.)

 Si estuviésemos rodeados de paciencia no existiría la tensión. Lamentablemente las muchas necesidades, los muchos pobladores y los recursos mal repartidos suelen poner mucha carga sobre aquéllos que parecen poder llevarla.
Es mejor la paciencia como profilaxis (acción preventiva) que las pastillas curativas para los nervios, la gastritis y las úlceras, así como para otros males generados por un sistema nervioso agotado.
Tengamos paciencia con los exigentes.  Tengamos paciencia con los incomprensivos.  Tengamos paciencia con los novatos.  Y dejemos que la paz nos conceda las fuerzas y la sabiduría para ser más eficientes y mejores personas en las diversas circunstancias en las que nos coloca la vida. 
¡Seamos ambles, ingeniosos y comprensivos!
El bebé necesita de nuestra paciencia.  Nuestros niños que no dejan de hacer preguntas ni pierden su energía a lo largo del día necesitan nuestra paciencia. El tráfico necesita de nuestra paciencia. Las colas en el banco o el supermercado necesitan nuestra paciencia. Para solucionar problemas exitosamente necesitamos de la paciencia.  Para las cosas del corazón necesitamos paciencia.

Seamos objetivos y realistas.  Seamos diligentes en lo que requiere nuestra atención y acción.  Y seamos pacientes con todo aquello que no puede ser forzado, y con todos aquéllos que no tienen paciencia como nosotros.
La buena siembra traerá su buen fruto a su tiempo. Lo único que el buen sembrador puede hacer por su cosecha es cuidar diligentemente su crecimiento y esperar el tiempo de recoger el resultado de su trabajo.

Para que no se queden con la duda de cómo terminó mi problema con la gordura, les contaré que la paciencia tuvo su obra completa.  Llegué a tener 40lbs. de más en menos de un año completo, midiendo tan sólo 1.52m.  En poco más de tres años bajé 20lbs., y no fue sino hasta casi 7 años después que logré deshacerme de las otras 20.  Fue la falta de paciencia la que hizo del proceso algo tan largo, desesperante y dolorosos.  Y es hasta ahora que entiendo que la paciencia es un ingrediente básico para el logro de cualquier cosa buena y/o perfecta.
Desde entonces (hace casi 14 años ya) he mantenido mi peso (alrededor de 95lbs.) con todo y el embarazo de mi hijo.  
  
           Cuando nada funcione, intenta añadir paciencia.  Cuando, tras intentos e intentos, no obtengas buen resultado, prueba con paciencia.  Hay cosas en la vida que no pueden hacerse con velocidad, y el conocimiento es insuficiente si no se aplica con el debido cuidado.

La paciencia es una sabia y fuerte aliada 
que nos ayuda a encontrar soluciones, 
y a aguardar grandes cosas sin perder los estribos 
ni la esperanza. ¡Hagámosla nuestra amiga!   
El fruto llegará a su tiempo.
                  

        
“Los males que no tienen fuerza para acabar la vida 
            no la han de tener para acabar la paciencia.”            
                                                                                                         Miguel de Cervantes Saavedra


              "Vísteme despacio, que tengo prisa."
                                                -  atribuído a Napoleón -



"La paciencia es amarga,
                   pero su fruto es dulce."
                                                                                  Seasons of the Heart

                "Nunca pienses:  "Necesito paciencia, pero la necesito ahorita."
                                                                    Anónimo



                Recomendaciones:  Leer los Blogs: " La Alegria" y  "Libertad" (balance)

No hay comentarios:

Publicar un comentario