¡Cuán necesaria nos es hoy en día!
Tantas cosas requieren de ella.
En una etapa
difícil de mi vida estaba desesperada por quitarme un problema de encima: la gordura.
Fue entonces que una persona a la que acudí en busca de ayuda y consejo
puso en mis manos un mini-folleto que contenía grandes verdades. En resumen, el
folleto hablaba de las muchas facilidades de nuestra época: portones eléctricos, equipos a control
remoto, comida lista para calentar, … y toda clase de cosas “instantáneas”, …
lo cual nos trae a nuestro tema de hoy:
Todos estos
avances de la ciencia y la tecnología debieran contribuir a hacer de nosotros
personas más pacientes, y no viceversa.
Debemos
estar agradecidos por todas aquellas cosas que aligeran la carga de las
presiones diarias: la computadora, la lavadora, el microondas, los celulares,
los automóviles, … pero debemos comprender también que hay cosas que no pueden,
y otras que no deben ser apresuradas, pues apresurar las cosas trae consigo
confusión, frustración y destrucción.
Remontémonos
un poco en el tiempo y transportémonos a ese salón, con su mesa en el centro y
las tazas con delicioso chocolate, té o café; rodeados de suave música de piano
o violín, y el tiempo apartado para una grata charla antes de volver a los
quehaceres diarios (1900). O bien, a
esas calles de piedra, iluminadas por faroles, o al parque o al bosque, para
hacer una caminata para meditar calmadamente bajo la tierna y dulce mirada de
los árboles y el viento, y los alegres y bellos pajarillos y mariposas.
Hoy, debemos
hacer el tiempo para ello. No debemos
dejarnos llevar por la corriente del “time is money” (el tiempo es dinero) y
ser succionados por el estrés.
Paciencia es
el arte de esperar lo que debe darse en forma natural y espontánea. Paciencia es dominar nuestros impulsos y
ansias para aguardar lo que ha de venir.
Diligencia
es ocuparnos de aquello que requiere nuestra intervención y acción. Y paciencia es estar a la espera del fruto de
esa diligencia.
Antes
existía el refrán para contrarrestar la pereza, la negligencia y la
irresponsabilidad: “No dejes para mañana
lo que puedas hacer hoy”, pero ahora se ha vuelto necesario darle una vuelta,
por causa del estrés: “No hagas hoy lo
que puedas dejar para mañana.” (Un
excelente consejo para una madre cansada que tiene tres pequeños y un marido
que atender: paciencia; o para un
vendedor cuyo pedido se ha atrasado un día;
… aprovecha para descansar y darte un respiro.)
Si estuviésemos rodeados de paciencia no
existiría la tensión. Lamentablemente las muchas necesidades, los muchos
pobladores y los recursos mal repartidos suelen poner mucha carga sobre
aquéllos que parecen poder llevarla.
Es mejor la
paciencia como profilaxis (acción preventiva)
que las pastillas curativas para los nervios, la gastritis y las úlceras, así
como para otros males generados por un sistema nervioso agotado.
Tengamos
paciencia con los exigentes. Tengamos
paciencia con los incomprensivos.
Tengamos paciencia con los novatos.
Y dejemos que la paz nos conceda las fuerzas y la sabiduría para ser más
eficientes y mejores personas en las diversas circunstancias en las que nos
coloca la vida.
¡Seamos
ambles, ingeniosos y comprensivos!
El bebé
necesita de nuestra paciencia. Nuestros
niños que no dejan de hacer preguntas ni pierden su energía a lo largo del día
necesitan nuestra paciencia. El tráfico necesita de nuestra paciencia. Las
colas en el banco o el supermercado necesitan nuestra paciencia. Para
solucionar problemas exitosamente necesitamos de la paciencia. Para las cosas del corazón necesitamos
paciencia.
Seamos
objetivos y realistas. Seamos diligentes
en lo que requiere nuestra atención y acción.
Y seamos pacientes con todo aquello que no puede ser forzado, y con
todos aquéllos que no tienen paciencia como nosotros.
La buena
siembra traerá su buen fruto a su tiempo. Lo único que el buen sembrador puede
hacer por su cosecha es cuidar diligentemente su crecimiento y esperar el
tiempo de recoger el resultado de su trabajo.
Para que no
se queden con la duda de cómo terminó mi problema con la gordura, les contaré
que la paciencia tuvo su obra completa.
Llegué a tener 40lbs. de más en menos de un año completo, midiendo tan
sólo 1.52m. En poco más de tres años
bajé 20lbs., y no fue sino hasta casi 7 años después que logré deshacerme de
las otras 20. Fue la falta de paciencia
la que hizo del proceso algo tan largo, desesperante y dolorosos. Y es hasta ahora que entiendo que la
paciencia es un ingrediente básico para el logro de cualquier cosa buena y/o
perfecta.
Desde
entonces (hace casi 14 años ya) he mantenido mi peso (alrededor de 95lbs.) con
todo y el embarazo de mi hijo.
Cuando nada funcione, intenta añadir paciencia. Cuando, tras intentos e intentos, no obtengas buen resultado, prueba con paciencia. Hay cosas en la vida que no pueden hacerse con velocidad, y el conocimiento es insuficiente si no se aplica con el debido cuidado.
Cuando nada funcione, intenta añadir paciencia. Cuando, tras intentos e intentos, no obtengas buen resultado, prueba con paciencia. Hay cosas en la vida que no pueden hacerse con velocidad, y el conocimiento es insuficiente si no se aplica con el debido cuidado.
La
paciencia es una sabia y fuerte aliada
que nos ayuda a encontrar soluciones,
y
a aguardar grandes cosas sin perder los estribos
ni la esperanza. ¡Hagámosla
nuestra amiga!
El fruto llegará a su
tiempo.
“Los males que no tienen fuerza para acabar
la vida
no la han de tener para acabar la paciencia.”
Miguel de Cervantes Saavedra"Vísteme despacio, que tengo prisa."
- atribuído a Napoleón -
"La paciencia es amarga,
pero su fruto es dulce."
Seasons of the Heart"Nunca pienses: "Necesito paciencia, pero la necesito ahorita."
Anónimo
Recomendaciones: Leer los Blogs: " La Alegria" y "Libertad" (balance)